SI DESEAS ESCUCHAR LAS CANCIONES DE GABRIEL...
Podés escuchar las canciones de Gabriel en diferentes plataformas como: Spotify, SoundCloud y YouTube Music.


Gabriel López Molina es cristiano, tiene 57 años y vive en Belén de Escobar, provincia de Buenos Aires, Argentina. Es esposo de Andrea Fernanda Sisterna y padre de tres hijos: Brisa, Gabriel y Caleb, a quienes considera uno de los regalos más grandes que Dios le ha confiado.
Aunque asiste a una iglesia cristiana desde los catorce años, fue después de los cuarenta cuando tuvo un verdadero encuentro con Jesucristo. Hasta ese momento conocía acerca de Dios; desde entonces comenzó a conocer a Dios. Aquello que durante años había sido información se convirtió en una relación viva que transformó por completo su manera de pensar, de vivir y de comprender el propósito de su existencia.
Es diseñador gráfico y diseñador web de profesión, pero desde hace más de quince años dedica gran parte de su vida a servir al Señor a través de distintos medios de comunicación cristianos. Es fundador, editor y director de la Revista Cristiana Sal y Luz, una publicación digital nacida con el propósito de compartir el Evangelio, fortalecer la fe de los creyentes y acercar el mensaje de Jesucristo a quienes aún no lo conocen. Del mismo modo, fundó la Radio Cristiana Online Sal y Luz, un espacio donde la música, la enseñanza bíblica y los testimonios buscan llevar esperanza a toda persona dispuesta a escuchar la Palabra de Dios, sin importar el lugar donde se encuentre ni la congregación a la que pertenezca.
Desde sus comienzos entendió que el Evangelio no pertenece a una denominación ni a una institución, sino a Cristo. Por eso, cada proyecto que desarrolla tiene un mismo objetivo: anunciar las buenas noticias de salvación y recordar que el amor de Dios continúa transformando vidas en la actualidad, tal como lo hizo con la suya.
Durante muchos años trabajó como parquista y piletero en countries privados. Era una vida sencilla, con proyectos, responsabilidades y sueños como los de cualquier otra persona. Sin embargo, hace aproximadamente cuatro años fue diagnosticado con una insuficiencia renal que lo obligó a abandonar ese trabajo y detener por completo el rumbo que hasta entonces había conocido. Lo que parecía ser una enfermedad terminó convirtiéndose en el escenario donde Dios comenzaría a escribir una historia completamente distinta.
En medio del silencio, de la incertidumbre y de la dependencia absoluta del Señor, Gabriel descubrió que Dios suele obrar cuando el ser humano ya no tiene fuerzas para confiar en sí mismo. Allí comprendió que el verdadero propósito de su vida nunca había estado en aquello que podía hacer con sus propias capacidades, sino en aquello que Dios podía hacer a través de alguien dispuesto a rendirse completamente a Él.
Gabriel López Molina no posee formación literaria ni musical. Nunca estudió para convertirse en escritor ni en compositor. Tampoco considera haber recibido talentos extraordinarios que expliquen humanamente todo lo que vino después. Por esa razón afirma, sin la menor duda, que ninguno de sus libros, canciones, diseños o proyectos nació de su capacidad intelectual, de su creatividad o de su esfuerzo personal. Todo nació, única y exclusivamente, por la gracia de Dios.
Fue precisamente en ese tiempo de quebranto cuando comenzó a escribir Hasta que nos Enamoremos, el primer libro de una etapa que jamás habría imaginado vivir. Lo que parecía un final terminó siendo el comienzo de un ministerio que, con el paso del tiempo, dio lugar a nuevos libros, nuevas historias, composiciones musicales y diversos recursos destinados a compartir el amor de Cristo.
Entre esas composiciones se encuentra Nunca Imaginé, su primer sencillo y, probablemente, la canción que mejor resume su propio testimonio. Inspirada en el niño que entregó a Jesús cinco panes y dos peces, habla de la sorpresa de descubrir que Dios puede tomar aquello que parece pequeño e insuficiente y convertirlo en una bendición para muchos. Gabriel se identifica profundamente con esa escena. Él también sintió que tenía muy poco para ofrecer: ninguna preparación literaria, ninguna formación musical, una salud quebrantada y muchas preguntas sin respuesta. Sin embargo, entendió que Dios nunca busca personas extraordinarias; busca corazones dispuestos. “Nunca imaginé que algo mío pudiera servirle a Él” no es solamente una frase de la canción; es la descripción de toda su historia.
Hoy continúa desarrollando su labor como escritor, compositor, diseñador y comunicador cristiano con una única convicción: que Jesucristo sigue transformando vidas y que toda gloria pertenece únicamente a Él.
Cada libro, cada canción, cada diseño, cada edición de la revista y cada programa de radio tienen un mismo propósito: anunciar el Evangelio y señalar a Cristo. No buscan exaltar el nombre de un autor, sino el nombre de Aquel que cambió su vida. Con ese mismo espíritu procura que la mayor cantidad posible de materiales lleguen gratuitamente a quienes los necesiten, convencido de que aquello que Dios concede por gracia también debe compartirse con generosidad. Como enseñó Jesús:
“De gracia recibisteis, dad de gracia.”
Mateo 10:8.
La insuficiencia renal continúa siendo parte de su vida, aunque gracias a Dios permanece controlada. Lejos de verla únicamente como una enfermedad, la considera el instrumento que el Señor utilizó para detenerlo, moldearlo y conducirlo hacia el propósito que había preparado para él desde antes de la fundación del mundo.
Si hoy alguien le preguntara cuál es el secreto detrás de todo lo que hace, su respuesta sería sencilla: no hay ningún secreto. Solo hay un Dios infinitamente misericordioso que decidió tomar la vida de un hombre común para demostrar que Su poder sigue perfeccionándose en la debilidad.
Dos pasajes bíblicos resumen la esencia de su vida, de su fe y de cada proyecto que emprende:
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Romanos 5:8
“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.”
Jeremías 31:3
Con esa certeza continúa escribiendo, componiendo y sirviendo, confiando en que quien comenzó la buena obra será fiel en perfeccionarla hasta el día de Jesucristo.
Podés escuchar las canciones de Gabriel en diferentes plataformas como: Spotify, SoundCloud y YouTube Music.
